Es altamente probable que buena parte
de los sufridos lectores de este blog ya tengan decidido lo que harán
mañana, pero a los aún indecisos les podrán servir de ayuda las
proclamas del contrapiquete mediático que recogemos aquí. Vean,
como primera muestra de la delicadeza empleada por los defensores del
derecho al trabajo, la sutil mamarrachada firmada por Mingote en ABC
que reproducimos al lado. No queda tópico por manosear. Y para
completar el mensaje, un editorial pret-a-porter: “Mientras las
empresas luchan por mantener sus producciones y sus plantillas y los
comercios se esfuerzan en arañar ventas, mañana en España está
convocada una huelga general política, premeditada desde hace meses
y al servicio de los intereses del PSOE contra el Gobierno. No será
un pulso entre los sindicatos de izquierda y el Gobierno, sino entre
una estrategia de agitación y el sentido común. Entre una casta, la
sindical, que ve peligrar su statu quo, y la mayoría de los
ciudadanos”.
¿La mayoría de los ciudadanos? Sí,
sí, sí. Eso está científicamente comprobado por el Consejo
Superior de Investigaciones Demoscópicas de La Gaceta. Parecía que
esas chufas encuestiles llamadas Sigma-Dos (El Mundo) o NC.Report (La
Razón) eran imposibles de superar por lo bajo, pero Intereconomía
se ha sacado de la regaña un invento llamado Tábula-V que se dedica
también a medir la voluntad popular. Bueno, palmo arriba, palmo
abajo. El resultado, a la medida del que paga: “Mañana sólo
secundará la huelga general el 18% de los españoles”, imita a
Aramís Fuster el titular a todo trapo. En letra pequeña —el error
muestral, ya saben— se deja caer, sin embargo, que un 56% por
ciento apoya la convocatoria. Para terminar con el pifostio de datos
contradictorios, este añadido: “Según el Gacetómetro, son muy
pocos los parados que están de acuerdo con la convocatoria de UGT y
Comisiones”. Uy, “Gacetómetro”, qué mono...
En La Razón, faltaría más, la dosis
correspondiente de información veraz sobre los cómos y porqués de
la movilización, objetiva y asépticamente bautizada como “Una
amenaza sindical inaceptable y chulesca”. Con la misma neutralidad,
el resto, que incluye la inevitable petición de que las porras
homologadas acaben con tanta broma: “Frente a la amenaza piquetera
de los liberados que sólo trabajan cuando hacen huelga, lo que
procede en un Estado de Derecho es la aplicación de la Ley, de cuyo
cumplimiento se encargan las Fuerzas de Seguridad”. De propina, la
gachupinada ilustrada que ven, reivindicada —ya es casualidad—
por un chistoso que atiende por Montoro.
Atención, que entramos en zona de
despiporre sin barreras. Temiendo que a la autoridad competente se
quede corta de jarabe de palo, Libertad Digital está reclutando el
gran Ejército de Delación. Un clásico de según qué regímenes,
ya saben. “Grábelo todo”, anima un cartelón a los aspirantes a
chivatos. Las instrucciones, no pueden ser más sencillas: “Si los
sindicatos buscan un golpe mediático impidiendo que los ciudadanos
vayan a trabajar, los ciudadanos podemos responderles fotografiando y
grabando los métodos con los que esperan lograr sus objetivos”. A
la espera del material de los papparazzis aficionados, alguien de
plantilla predica con el ejemplo en la portada del cenagal liberal.
Bajo una foto de varios parlamentarios de IU con un cartelito, este
titular: “La izquierda parlamentaria monta el piquete huelguista en
el Congreso”. Busquen en la letra menuda una diferencia con el
enunciado. Venga, va; ya se la pongo en negrita. “La oposición de
izquierdas en el Congreso se ha alineado completamente con los
sindicatos CCOO y UGT en su convocatoria de Huelga general. Tanto es
así que casi han montado un piquete huelguista en el Congreso con un
bombardeo de preguntas a los ministros del Gobierno sobre la reforma
laboral, arengando a la huelga general, exhibiendo carteles,
invitando a participar en el paro general de mañana y contraviniendo
el propio reglamento del Congreso”. ¿La montan o casi la montan? Se diría que no es lo mismo.
Que no falte la opinión del que fue
cocinero del agit-prop (maoísta para más señas) antes que fraile
extremo liberal. Si sabrá Federico Jiménez Losantos lo que es una huelga
general, con la de pasquines que repartió y la de persianas que
atascó con silicona él: “La Huelga General es desde sus orígenes
un acto de violencia revolucionaria contra un Gobierno y un régimen.
Es algo distinto a cualquier reivindicación laboral legítima. En la
práctica, justo lo contrario: impedir la actividad laboral legítima,
bien escaso y protegido por la Ley, para imponer por la fuerza la
matonería sindical”. Tal cual lo dice en El Mundo.
"...la actividad laboral legítima, bien escaso y protegido por la Ley..."
ResponderEliminarAlguien debería replicarle al mastuerzo de Losantos que la huelga TAMBIÉN es una actividad protegida por la Ley. Y que mañana, estoy seguro, habrá muchos más empresarios amenazando a sus trabajadores con el despido si secundan la huelga que piquetes impidiendo la entrada a las fábricas.
Toda esta gente, todos los plumillas a sueldo, llegarán a creerse las barbaridades que defienden, están inmunizados frente a la dignidad ciudadana o, sencillamente, son unos auténticos desgraciados?
ResponderEliminarhttp://casaquerida.com/2012/03/28/yo-no-voy-a-la-huelga-porque/
Toda estos plumillas a sueldo se han inmunizado ante la dignidad ciudadana, les compensa el soborno de sus amos o, sencillamente, ya son una partida de desgraciados sin rumbo en su maldita vida?
ResponderEliminarhttp://casaquerida.com/2012/03/28/yo-no-voy-a-la-huelga-porque/
Sirven a quien les da Favores, la derecha, la banca, los grandes empresarios, la Iglesia... Son todos la misma "Cosa".
ResponderEliminarAÑADE la última de Losantos... "espero que algún coche de policía atropelle a algún piquete"
Pero dicen estas barbaridades y no pasa nada, las dices tú o yo o cualquier otro y vamos directos a los juzgados o a la AN.
Losw nombres les delatan:FABULA(vamos a mentir),Formula V (somos pijitos), Esto se hace para comer frugalmente= TOTAL=
ResponderEliminarTABULA V.
Una vez aclarado el nombre, los deseos se enumeran en la elección del campo de batalla (intereconomía). ¡¡¡que asco!!!